
La curiosidad, la perseverancia y el interés por comprender cómo funciona el mundo llevaron a Tomás Zepeda Sturione, estudiante del Colegio Inmaculada Concepción de Vitacura, a desarrollar el proyecto “Levitación Magnética: ¿qué es? (y su uso en nuestro mundo)”, investigación con la que representará al colegio y a Chile en MILSET Expo-Sciences AMLAT 2026, encuentro científico internacional que se realizará entre el 9 y el 14 de noviembre en Medellín, Colombia.
Su trabajo explica cómo un objeto puede mantenerse suspendido en el aire gracias a la interacción entre fuerzas magnéticas y gravitacionales. A través de una demostración basada en un trompo magnético y un sistema de imanes, el proyecto muestra cómo la repulsión entre polos iguales, junto con el efecto giroscópico, permite la levitación sin contacto físico. Además, la investigación aborda aplicaciones concretas de este principio en sistemas de transporte de alta velocidad, como los trenes de levitación magnética, que reducen la fricción y mejoran la eficiencia energética.
“Consiste en explicar cómo un objeto vuela en el aire sin contacto ni roce. Los imanes, cuando están en el mismo polo, se repelen y eso permite que el objeto se mantenga suspendido por algunos segundos”, explicó Tomás.
De una clase de Ciencias a un escenario internacional
La idea nació durante una clase de Ciencias, cuando aprendía sobre el comportamiento de los imanes. Ese contenido despertó aún más su interés al relacionarlo con un Levitron, un juguete que conoció gracias a su tío y que le permitió observar este fenómeno en la práctica.
“Primero partió en una clase donde estábamos viendo los imanes y cómo los polos iguales se repelen. Después mi tío llevó un Levitron a la casa y me explicó cómo funcionaba. Ahí nació la idea de investigar más”, recordó el estudiante.
La profesora Claudia Bittelman, quien lo ha acompañado durante todo el proceso, destaca que el proyecto nació de la motivación de Tomás por comprender el fenómeno en profundidad y darle un sentido práctico.
“No se trataba solo de mostrar un juego, sino de entender por qué ocurría este fenómeno y qué aplicaciones tiene para la sociedad, especialmente pensando en tecnologías más sustentables”, señaló.
El desarrollo de la investigación también tuvo un importante componente colaborativo. Parte de los imanes utilizados en el prototipo fueron recuperados de electrodomésticos en desuso, entre ellos un microondas reciclado en el propio colegio.
“Hasta personas del colegio participaron ayudándonos a recuperar los imanes. Fue un proyecto que involucró a muchas personas y eso también lo hizo muy especial”, agregó la docente.
Un aprendizaje que trasciende la ciencia
Para Tomás, uno de los mayores desafíos fue presentar su proyecto frente a distintos evaluadores y públicos, una experiencia que fortaleció su confianza y capacidad para comunicar ideas científicas.
“Lo más difícil fue exponer frente a tantas personas. Había profesores de distintas áreas, adultos y niños; nunca sabía quién me iba a evaluar”, comentó.
La profesora Bittelman destaca que, más allá de la clasificación al certamen internacional, el proceso ya representa un gran logro.
“Todo este proceso le ha enseñado que los resultados llegan con esfuerzo. Ha desarrollado resiliencia, tolerancia y mucha seguridad para explicar su trabajo. Estoy muy orgullosa de todo lo que ha conseguido”, afirmó.
En noviembre, Tomás compartirá su investigación con estudiantes de distintos países, representando al Colegio Inmaculada Concepción de Vitacura y a Chile en uno de los encuentros científicos escolares más importantes de Latinoamérica.
“Me siento muy bien representando a este colegio porque me han ayudado en todo”, expresó.
Antes de viajar, también quiso dejar un mensaje para otros estudiantes que sueñan con desarrollar proyectos científicos.
“Trabajen en algo que realmente les guste, tengan ganas de hacerlo y háganlo con valentía”, concluyó.



