Área de Formación
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Área Académica

Área de Formación

El Departamento de Formación y Pastoral, junto a la Orientadora, están a cargo del proceso de formación general del alumnado, tanto en las unidades de Orientación como en las tutorías de curso y en las diversas asignaturas, de modo transversal.

Se espera lograr una formación que incluya actividades que involucren la presencia activa y comprometida de los alumnos, padres/madres, fortalecida por el Colegio, mediante actividades de educación familiar.

El fin de esta formación apunta a la educación de la libertad personal, permite que cada alumno/a logre, mediante un sistemático proceso educativo, ir adquiriendo las condiciones básicas para la toma de conciencia de sí mismo, clave para desarrollar una personalidad libre.

El Colegio Inmaculada Concepción busca una educación integral, lo que implica atender a la totalidad de la persona de cada niño/a y joven, para lograr su progresiva realización en todas sus dimensiones: su corporeidad, inteligencia, voluntad, espiritualidad, afectividad y sentido trascendente de la existencia. Por lo tanto, el proceso educativo debe incluir estos aspectos en las actividades que se realicen.

Aunque esta tarea corresponde a todos los miembros adultos de la comunidad educativa, el tutor y el profesor son los primeros orientadores, en lo valórico y vocacional.

El proceso de formación es una pedagogía ambiental, un clima escolar adecuado, donde pueda darse una relación personalizada de ayuda, que mueva a la empatía y comprensión del adulto educador. Buscamos un acompañamiento y acogida del alumno/a, un consejo constante y una orientación hacia su verdadera autonomía y plenitud. Esto supone que la formación tiene que darse en tres planos:

  • En el plano específico, a través de la clase de orientación, con temas relevantes y de interés para los/as estudiantes.
  • Globalmente en las asignaturas, a través de la reflexión valórica que se pueda hacer a partir de los contenidos.
  • En el plano personal, a través del seguimiento en el proceso de crecimiento del alumno/a, que ha de liderar el profesor/a tutor/a y del cual participan todos los miembros adultos de la comunidad.